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lunes, 7 de diciembre de 2015

EL CAPRICHO DE SCHEREZADE


Scherezade es una princesa árabe que un día descubre en un libro traído de Occidente un suculento postre desconocido: creps. Su padre, el sultán Arbús, envía a su loro Kokún para que investigue en los palacios de los alrededores si alguien conoce tal receta. Nada. Un día por casualidad, Marco, un servidor de la sultana Nora, se encuentra con el loro y le dice que por supuesto que conoce esa receta de sus viajes por tierras lejanas. Realmente Marco no sabía la receta, pero para intentar ganarse el amor de Scherezade trata de recordar cómo se las hacía su abuela de pequeño. Si la receta que hizo era la correcta es un misterio pero, lo que está claro, es que fue todo un éxito y logró enamorar a la princesa.

Pese a que este libro no transmite muchos valores o enseñanzas, lo he seleccionado porque me parece muy interesante que se hagan cuentos que hablen sobre otras culturas. Un día intentaba convencer a mi hermano (que es árabe) de leer un cuento, pero él no quería ya que le parecía una idea aburrida y no sabía mucho español. Sin embargo, mientras ojeaba el libro con desgana descubrió unas ilustraciones que le resultaron muy cercanas a la realidad de donde él venía: la cultura árabe. En cuestión de segundos pasó de quejarse porque no quería que le leyera un cuento a pedirme impaciente que por favor le leyese ese. Quedó muy sorprendido y encantado de poder encontrar un cuento con el que se sentía identificado porque reflejaba su cultura. Desde esa noche empezamos la rutina de leer un cuento antes de irse a dormir. Creo que este ejemplo personal sirve totalmente de explicación de por qué creo tan importante que los cuentos hablen de otras realidades: los niños de esa realidad diferente se sentirán incluidos e importantes dentro de nuestra sociedad, y los niños pertenecientes a nuestra realidad podrán viajar a otras realidades con un cuento como pasaporte.
SE ACABÓ...


Después de haber leído esta serie de cuentos y relatos cortos, solo puedo decir que se lo recomiendo a todos, aunque no sean padres o maestros. Personalmente, me he emocionado con muchos de ellos ya que, aunque contados en forma de cuento infantil y con un lenguaje sencillo pero claro, me han hecho recordar muchos momentos de mi vida en los que he sentido estas emociones. Trabajar de vez en cuando estos cuentos con los niños puede ser muy positivo para que poco a poco se vayan familiarizando, normalizando y dando nombre a estos sentimientos que van a experimentar durante toda su vida. Por otro lado, desde el punto de vista de los adultos, es un libro que ayuda a rescatar de la memoria muchas emociones que creíamos olvidadas o que olvidábamos adrede, haciéndote sentir un poco más humano.
LA CULPA: Marta se siente culpable

Mientras los padres de Marta, de siete años, salían por la noche a hacer su trabajo-buscar chatarra y cartones- la dejaban al cuidado de sus hermanos: María y el pequeño Marcos. Una noche mientras sus hermanos dormían, Marta estaba tranquilamente leyendo en la cocina, cuando de repente oyó un golpe y un fuerte llanto. Marcos se había caído de la cuna y tenía una brecha que sangraba bastante. Marta estaba muy nerviosa, no sabía qué hacer y se sentía fatal. Salió corriendo a avisar a los vecinos y ellos se llevaron a Marcos al hospital. Cuando volvieron los padres, Marta les contó lo que había pasado y lo culpable que se sentía. Sus padres le dijeron que no debía sentirse así, al revés había sido muy valiente haciendo frente a la situación y debía sentirse orgullosa de haber ayudado a Marcos. Al final todo quedó en un susto Marta pudo quedarse tranquila.


El sentimiento de culpa es algo que experimentamos muchas veces a lo largo de nuestra vida y que nos genera bastante ansiedad, pues hasta que no resolvemos la situación o nos convencen de que no es nuestra culpa no nos quedamos tranquilos. Este cuento expresa con muchísima claridad este sentimiento y yo, personalmente, me he sentido muy identificada con la situación. En mi opinión, pude ser de gran ayuda trabajar este cuento con niños que se sienten culpables o responsables de alguna situación que en realidad es ajena a ellos, ya que van a sentirse identificados y van a comprender que eso que les preocupa no es culpa suya; quedando por tanto muy aliviados si se les guía en la reflexión después de leer este cuento.
LA VERGÜENZA: El hermano de Elena

Esta historia, que me parece menos infantil (más destinada a adolescentes y preadolescentes), cuenta la anécdota de una gran lección que aprendió Elena, la hermana pequeña de un chico con retraso mental. Aunque Elena quería mucho a su hermano y siempre le cuidaba, se avergonzaba de él delante de sus amigas. Ese día en la piscina, Elena no sabía que hacer: ¿debía cuidar a su hermano o ir con sus amigas a bañarse? Al final se decantó por la segunda opción, haciéndole prometer a su hermano que no se movería de la toalla. Cuando Paco, su hermano se cansó y decidió ir a buscarla, Elena sintió mucha vergüenza y decidió hacer que no le conocía pero, de repente…Paco cayó al agu
a. Elena no dudó en ir a socorrerle y Paco estaba profundamente agradecido con ella. Sus amigas entendieron ya todo, salvo por qué Elena se avergonzaba; le dijeron que no debía sentirse así sino todo lo contrario, orgullosa de ser tan importante para él. Al final, fueron todos juntos a bañarse en la parte que no le cubría a Paco y todos pasaron un buen rato y se sintieron a gusto.

Es una historia muy bonita y emotiva que, contada con mucha sencillez y naturalidad, transmite perfectamente valores tan importantes como el respeto, la inclusión, aceptarse como uno es y valorar a los demás y la importancia de la familia (de cuidar a la familia y poder apoyarse siempre en ella). Como he dicho anteriormente me parece muy interesante trabajar este relato a partir de 5º de primaria y hasta 3º de la ESO, más o menos.
LA CONFIANZA EN UNO MISMO: Mi colección de piropos

En este relato se cuenta la historia de un grupo de niños que le proponen a su maestro hacer en clase una especie de asamblea para poder conocerse más, hablar y expresar las opiniones de cada uno. Al maestro le parece muy buena idea y propone que de uno en uno los niños salgan a decir aspectos positivos de sí mismos a los demás. Al principio solo dicen cosas físicas pero el maestro quiere que vayan más allá, que cuenten a los demás cosas buenas que no se ven. Como eso es algo que pocas veces habían pensado, el maestro les pide que cada uno de la clase escribiera en un papelito algo bueno de esa persona. Al final todos quedaban emocionados y sorprendidos de que sus compañeros se hubieran fijado en cosas tan buenas del resto.


Pese a que, en mi opinión, la calidad literaria de este cuento no sea mucha, no he dudado en escogerlo porque me parece una actividad indispensable que tanto maestros como profesores deberían realizar alguna vez con sus alumnos. Personalmente, hace poco yo participé en un curso en el que realizamos esta actividad. El resultado fue muy positivo, pues es algo muy bueno para la autoestima y además ayuda a crear más confianza, unión de grupo y hace que valoremos más las cosas buenas de los demás en vez de fijarnos solo en lo negativo. ¡Lo recomiendo enormemente!
LA ENVIDIA Y LOS CELOS: Yo soy el mayor

Genaro es el hermano mayor de una familia de sapos que vive en una charca de un pueblo. Pese a que Genaro se siente orgulloso cuando sus hermanos pequeños tratan sin éxito de hacer lo que él hace, en el fondo siente muchos celos de que sus padres dediquen más tiempo a los pequeños. Un día, mientras deseaba ser pequeño para que sus padres le hicieran más caso, el mago Sabiondo aparece y le concede el deseo. Genaro entonces comprende que ser pequeño tiene también sus desventajas; se sentía débil y miedoso y sus padres no le reconocían ya que ellos tenían la imagen de un Genaro fuerte, grande y valiente. Cuando el mago le reconvierte en lo que él era, se siente muy orgulloso de ser como es y comprende que él ya ha pasado su época de ser pequeño.

La llegada de un nuevo hermano para el hijo mayor puede ser algo frustrante ya que siente que ahora la atención de los padres ha de dividirse entre ambos. Por esta razón creo que trabajar con este tipo de cuentos puede ser muy provechoso ya que el niño se siente fácilmente identificado y los padres pueden a partir de ahí hacer que el hermano mayor les exprese cómo se siente. De esta forma, al dialogar sobre esta situación, los padres le pueden transmitir la seguridad y cariño que el niño creía que su nuevo hermano le estaba quitando, haciéndole comprender que ser el hermano mayor tiene muchas cosas buenas que los pequeños de momento no podrían hacer.
EL ORGULLO: La hojita presumida

En este relato se cuenta la historia de una bonita y presumida hoja de un castaño. En su primer otoño, mientras observaba cómo caían el resto de hojas, ella se sentía especial y superior pensando que ella nunca se caería. Cuál fue su sorpresa el día que aterrizó sobre el suelo y encima de un escarabajo, una lombriz, unas cebolletas, etc. Incluso ahí abajo la hojita se sentía superior ya que creía que lo sabía todo por todo lo que había visto desde el árbol. Sin embargo, pronto descubrió un montón de cosas nuevas, como que aquellas feas cebolletas con el sol se convertirían en unos bonitos jacintos y narcisos y, ella misma, en esa época del año se dormiría poco a poco para aparecer de nuevo junto al resto de hojas en su castaño.

Este cuento pude ayudarnos para introducir temas a tratar con los niños como que el orgullo propio es bueno y necesario pero que no debemos creernos superiores a los demás sino saber escuchar y aprender nuevas cosas de los que nos rodean o, por ejemplo, que no debemos tener prejuicios ni juzgar las apariencias sin antes conocer a las personas y la historia de cada uno.
EL MIEDO: Al final del pasillo

José está preocupado porque todas las mañanas su madre se enfada con él; le da mucho miedo ir él solo a oscuras hasta el baño y siempre acaba mojando la cama. En el cole le dijeron que hay unos duendes que te ayudan en lo que necesites, así que una noche decidió llamarle y contarle su problema. El duende sin pensárselo acompañó a José por el pasillo hasta el baño; su madre se puso muy contenta de que no hubiera mojado la cama. Las noches siguientes el duende cada vez se alejaba más de José, hasta que una noche… ¡consiguió ir solo al baño y ya no mojaba nunca la cama! Al fin superó su miedo, cómo lo logró sería un secreto entre el duende y él.


El miedo es un sentimiento muy desagradable que todos tenemos alguna vez, pero durante la infancia está más acentuado ya que tiene que ver con cosas casi siempre imaginarias; miedos que residen en nuestra mente y nos impiden hacer ciertas cosas. Gracias a este cuento, que además trata uno de los miedos más comunes en la infancia; el miedo a la oscuridad, podemos ayudar a los niños a que los superen y se den cuenta de que no son los únicos que sienten miedo. Además me ha parecido muy interesante que se trate el tema de mojar la cama, ya que es algo que les sucede a muchos niños y les preocupa y avergüenza. Es un cuento bastante didáctico.
EL ENFADO: Jaime no sabe decir “no”
Este relato corto cuenta la historia de Jaime y su enfado aquel día en que unos niños de su clase fueron a su casa a jugar pero, irónicamente, a jugar sin él y a llevarse sus cómics sin pedir permiso. Jaime se sintió muy enfadado, decepcionado y manipulado. Siempre habían dicho de él que era un niño muy bueno porque compartía, nunca se peleaba ni se quejaba si alguien cometía algún tipo de injusticia hacia él. Sin embargo, ese día su madre al verle tan enfadado le hizo ver que en la vida hay veces en las que hay que saber decir “no”; marcar tus propios límites para. De esta forma Jaime se empezó a rodear de amigos de verdad que respetaban sus límites y le respetaban a él.

Pese a la corta edad de los niños, hay que comprender que ellos también tienen preferencias, sentido de la injusticia y sobre todo capacidad y necesidad de expresarlo. Trabajar el enfado con este cuento me parece muy provechoso para que los niños aprendan que expresar sus sentimientos e ideas con educación, es una buena herramienta para controlar el enfado. Cuanta más libertad y oportunidades para expresarse les demos, antes (y con mayor eficacia) irán aprendiendo a solucionar y evitar los conflictos dialogando en vez de enfadándose, gritando o peleándose.

Por otro lado, me gustaría compartir algo que el otro día aprendí relacionado con los conflictos que trae compartir para los niños. Una buena táctica para prevenir esta situación es dar al niño la opción de que, antes de que vengan otros niños a jugar a casa, elija dos o tres juguetes suyos que por nada del mundo quiera compartir para que lo guarden sus padres, con la condición de que el resto de juguetes debe compartirlos sin enfadarse si otros niños juegan con ellos.
LA TRISTEZA: El sauce que no quería llorar
Había una vez un sauce llorón que decidió que no iba a llorar más ya que el resto de árboles del parque se reían de él. Un día, se sorprendió mucho cuando vio que un niño, Nizar, se escondía detrás de él llorando. Nizar le contó que estaba muy preocupado y asustado porque su perrita estaba muy enferma y no sabía si iba a morir. El sauce, asombrado de que los niños también lloraran preguntó al roble, el árbol más sabio, si estaba bien o mal llorar. El roble le explicó que si es por algún motivo real, todo el mundo llora, incluso los adultos, por lo que no estaba bien reírse de los demás, sino que debemos consolarles. El sauce, llorando también por ver a su amigo tan triste, escondió entonces a su amigo Nizar entre sus ramas para calmarle.


“Me da vergüenza que me vean llorar: ya soy mayor, tengo cinco años”, decía Nizar. Los adultos tendemos a ocultar nuestros sentimientos por miedo a que la gente de nuestro alrededor vea nuestros puntos débiles; esto es algo que aprendemos desde pequeños. He seleccionado este cuento ya que me parece esencial transmitir a los niños lo necesario de comunicarnos y expresar las emociones para poder asimilar lo que nos pasa. Desde que nacemos, el llanto es un elemento más de comunicación, ya que en la infancia aun no sabemos identificar nuestras emociones, no comprendemos temas como la muerte (que aparece de fondo en el cuento) y no tenemos un buen control del lenguaje verbal. Es importante entender que a medida que los niños crezcan irán sustituyendo de manera natural el llanto por explicaciones más elaboradas pero, hasta entonces, debemos evitar hacerles sentir débiles cuando lloren (especialmente con los chicos, a los que desde un punto de vista machista, se les inculca desde pequeños que los hombres son fuertes y no deben llorar). Por otra parte, la elección de este cuento se debe a valores que en él se tratan tan fundamentales como la amistad y la empatía. En definitiva concluyo esta reflexión con la frase de una canción de El Chojin:”Ríe cuando puedas, llora cuando lo necesites”.
LA ALEGRÍA: Todos contentos

Esta es la historia de unos cordones que soñaban con poder abandonar esas zapatillas y convertirse en un par de lazos para el pelo de alguna niña. “Servimos para ello, pero nos tienen aquí abajo, condenados a tragar polvo, y encima nos obligan a estar siempre atados a estas dichosas zapatillas”. María, la niña de esas zapatillas se sentía orgullosa cuando sentía como otros niños miraban con envidia sus caras zapatillas, sin darse cuenta de que lo que realmente admiraban eran los preciosos lazos de ellas. Un día una niña le propone un trato: si María le regalaba sus cordones para poder usarlos como coleteros, a cambio ella le dejaría que eligiera cualquier cosa de su habitación. Y así lo hicieron. María no dudó en escoger un precioso dibujo que su nueva amiga tenía olvidado en una caja. De esta forma, tanto las dos niñas como los cordones, quedaron todos contentos.


En la infancia, los niños deben afrontar día a día nuevos cambios, por ello me parece muy interesante trabajar a partir de este cuento, de forma lúdica a la par que didáctica, el planteamiento de que los cambios no son siempre algo malo, sino que debemos ser capaces de dejar ir aquello que no nos hace felices para poder dar la bienvenida a nuevas cosas que realmente queremos. Además, se puede trabajar la idea de lo bueno que es compartir e intercambiarse cosas (ya que incluso perdiendo también se gana) y así además establecer nuevas amistades y por otro lado la importancia de no conformarnos con lo que somos o lo que hacemos, sino ir mejorando día a día para alcanzar nuestros sueños.

Colección: Cuentos para sentir

CUENTOS PARA SENTIR ~Educar las emociones~ (Begoña Ibarrola, SM)
“No existen mapas ni guías para recorrer este territorio (de las emociones) pero sí pistas capaces de indicarnos por dónde transitar y cómo orientar de forma adecuada a nuestros hijos o alumnos”. Esta es la premisa que da sentido a esta maravillosa recopilación de cuentos infantiles que, pese a ser este público infantil el último destinatario de estos cuentos, es en realidad una guía destinada a los adultos con la que además desenterrarán a su “niño interior”. Este libro, organizado en nueve capítulos, nace con el objetivo de facilitar a los maestros y padres la difícil tarea de ayudar a los niños a reconocer, expresar y controlar las emociones fundamentales para aprender habilidades emocionales y sociales que les ayudarán en cualquier ámbito de su vida, preparándoles para adaptarse y afrontar cualquier reto con éxito y estabilidad emocional. Cada uno de estos capítulos hace referencia a una emoción e incluye una serie de cuentos en los que ese sentimiento aparece como protagonista y máxima final. Os iré dejando entradas con los cuentos que elija de cada capítulo...